Fe y algarabía en Semana Santa

La Cruz de PinoPilar Cantero

La Semana Santa en México es fe, diversión, danzas y procesiones para recordar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo en la religión católica, pero también son días de ayuno y comilonas después de las festividades principalmente con mole, pollo, pescado, camarones, romeros; tortitas de papá y atún y tamales.

La celebración de la también conocida Semana Mayor empieza desde el Domingo de Ramos, día en que en las iglesias se bendicen las palmas para recordar la entrada de Jesús a Jerusalén, posteriormente estás serán quemadas y utilizadas en el Miércoles de Ceniza del próximo año.

El Jueves Santo se recuerda  la Última Cena de Jesús con sus apóstoles; el Viernes Santo se representa el Vía Crucis, cuando fue condenado a morir crucificado y sepultado. El Sábado de Gloria es la resurrección y el Domingo de Pascua se festeja es la máxima fiesta para los fieles católicos.

Para la escenificación en muchas partes del país se pueden ver centuriones, fariseos, los 12 apóstoles, Pilatos, Herodes, María Magdalena y María para recrear la crucifixión, pero también hay danzantes como chinelos, huehues (viejos), caporales, “judíos” y “borrados” en Nayarit.
ViejitosUna de las representaciones más importantes en el país es la que ocurre en Iztapalapa en el Distrito federal, pero también se encuentran la de Taxco, Guerrero; San Luis Potosí, Chihuahua, Querétaro, Nayarit y Michoacán.

En Taxco, Guerrero, las casas y edificios son pintados o decorados de morado y la gente carga rollos de ramas espinosas sobre las espaldas para “pagar” sus culpas o cumplir alguna manda.

En San Luis Potosí, Michoacán y Querétaro hay procesiones del silencio, la más impactante es la de los potosinos en la que los penitentes visten túnicas y capuchas puntiagudas y pasean las imágenes de Jesús y la Virgen de la Dolorosa o la Soledad, que representa a la madre agobiada por la pérdida de su hijo.

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Y los nayaritas no se quedan atrás pues el grupo étnico “Coras” recorren las calles semidesnudos y pintados de blanco, negro o colores, portan máscaras y sables en representación de los demonios de la fertilidad; también hay judíos que persiguen al Niño Jesús, quien después de ser asesinado resucita; es cuando los demonios se autodestruyen y regresan a la oscuridad.

Al finalizar la Semana Santa en la mayoría de los estados de la República Mexicana se queman los “Judas”, muñecos que generalmente representan al diablo u otros personajes de la vida cotidiana, generalmente políticos, que son ridiculizados. Están hechos de papel, cartón, carrizos y zacate.

El Distrito Federal y el Vía Crucis

En el Distrito Federal la mayor representación es la de Iztapalapa, aunque en las delegaciones Xochimilco, Coyoacán, Tláhuac y Milpa Alta también son importantes pero con un número menor de actores de la misma comunidad.

En Iztapalapa participan  no sólo actores, sino 10 mil 225 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública para vigilar la seguridad de al menos un millón 600 mil personas que se prevé acudan a la representación del Vía Crucis. Vigilancia

Este año es la 172 Representación de la Pasión de Cristo, pues data desde 1843, cuando se registró una epidemia de cólera en México. Los pobladores desesperados ante la muerte hicieron una manda al Señor de la Cuevita, a quien le pidieron el fin de la enfermedad.

Y es así como cada año se lleva a cabo la representación de la Pasión de Cristo con actores de los ocho barrios de la demarcación, apoyados por la delegación Iztapalapa y el gobierno del Distrito Federal. en cuanto a logística por lo que habrá 840 vehículos, 200 elementos de la Policía Montada y siete helicópteros.

En lugares como Milpa Alta y Xochimilco son tradicionales los chinelos, hombres disfrazados que acompañan a sus santos con danzas, y en Semana Santa no es la excepción recorren los lugares bailan al ritmo de la música hasta llegar a la iglesia

Un ambiente festivo inunda los 12 poblados de Milpa AltaChinelo con los carnavales, en los que destacan los tradicionales bailes de los chinelos y huehuenches, acompañados por las bandas de música de viento, así como reinas y princesas transportadas en carros alegóricos.

Para los milpaltenses es una costumbre iniciar con estas celebraciones antes de la Semana Santa y continuarlas al término de ésta, por lo que los carnavales concluirán el próximo 10 de mayo.

Al término de la Semana Santa, estas celebraciones continuarán en abril en los pueblos ubicados en la zona alta y centro de la demarcación, iniciando en San Pablo Oztotepec (4, 5, 6, 10, 11 y 12), Villa Milpa Alta (5 al 9), San Pedro Atocpan (10 al 12), Santa Ana Tlacotenco (10 al 12), San Jerónimo Miacatlán (11 y 12), San Salvador Cuauhtenco (5, 6, 7 12 y 13 de abril), San Agustín Ohtenco (17 al 19) y concluye el 9 y 10 de mayo en San Juan Tepenáhuac.

Según la tradición, los carnavales en Milpa Alta representan la burla que los indígenas momoxcos hacían a los españoles en la época virreinal, que celebraban el fin de la Semana Santa, dónde no permitían que los nativos formaran parte, por tal motivo los originarios tomaron de pretexto ceremonias del calendario solar, para realizar su propia festividad en la que ridiculizaban a sus conquistadores, disfrazándose de mujeres, con sombreros de plumas, máscaras de largas barbas y bigotes para mofarse de quienes los explotaban.

 

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