El General Prim: Del Esclavista al Hombre de Libertades

Dr. Tamames y Dra. Galeana en la Conferencia dictada sobre el General Prim, en el INEHRM, Mayo 2014.
Dr. Tamames y Dra. Galeana en la Conferencia dictada sobre el General Prim, en el INEHRM, Mayo 2014.

Por Beatriz Astudillo

La diplomacia del general español Juan Prim fue el factor decisivo para evitar la intervención militar de España, Francia e Inglaterra en México, durante la República Juarista; él tenía simpatías con México al compartir la misma lengua, explicó el historiador Ramón Tamames, durante su conferencia magistral “Prim en México. Contra el Imperio de Maximiliano y por la República de Juárez”.
En la ponencia, en la que participó como moderadora Patricia Galeana, historiadora y directora del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid detalló episodios sobre la intervención del general Prim, en favor de los intereses de México, oponiéndose a las ambiciones del Imperio de Napoleón III.
El también economista y Doctor Honoris Causa por diversas Universidades, hizo un recuento de la historia de Prim en México, desde su arribo a Veracruz en enero de 1862, como parte de la intervención para exigir al gobierno de Juárez, el pago de la deuda exterior suspendida temporalmente por su gobierno, hasta su regreso a España y su decisión de no apoyar más a Francia e Inglaterra en esta encomienda firmada en la Convención de Londres en 1861.
Es de considerar que el gobierno de Juárez cesa el pago de deuda externa toda vez que por la contienda entre liberales y conservadores conocida como la Guerra de Reforma, las arcas mexicanas sin dinero, debido a eso, el Gobierno de Juárez decretó la venta de los bienes nacionalizados del clero, que no fueron suficientes para cubrir los gastos y deudas de la República. El 17 de julio de 1861, se declara entonces, una moratoria de los pagos de la deuda formalizada con España, Francia e Inglaterra. Disposición que marcó el comienzo del proceso de intervención europea.
En México, Prim “puede ser el recuerdo de una fase tormentosa de su lucha por construir la nación mexicana, de una intervención extranjera que pudo ser más complicada”; en España este hombre nacido en Reus, Cataluña en 1814, “es considerado como héroe nacional, de ideas democráticas que privilegiaba la diplomacia a las armas, con una fuerte vocación política en la reconstrucción de lo que va a hacer la nación española”. Fue el impulsor de una moneda homologada internacionalmente, la peseta española.
Casado con la mexicana Francisca Agüero y González Echeverría, el papel del General Prim fue contradictorio para algunos españoles que ponían en duda su lealtad a la patria, sin embargo, comenzó su carrera militar como soldado raso y fue considerado un héroe de la guerra contra Marruecos en 1860, guerra que en cierto modo sirvió para ocultar los graves problemas del país durante el gobierno de O`Donnell.
El investigador recapituló que Prim era esclavista durante su etapa como gobernador de Puerto Rico entre 1847 y 1848, “fue un hombre autoritario, dedicado a cumplir órdenes, dejó un recuerdo en la isla, agridulce, todavía los puertorriqueños hablan de Prim en una mezcla de sinsabores, fue tremendo con los esclavos que se rebelaban, incluso los daneses de las Islas Vírgenes lo llamaron para evitar la sublevación que amenazaba con echar a todos los blancos del Caribe, en donde impuso leyes y fue autor de represión”.
Por otro lado, “Prim fue un hombre crítico, de libertades, pero no de permisividades y desórdenes, porque en España no había verdadera soberanía nacional, el pueblo votaba pero votaba el 10%, el que está escrito en las tributaciones, es una democracia tributaria que excluya a los demás, es una ficción de la democracia, él plantea el sufragio universal, todo eso lo convierte en un hombre difícil y complicado”, continuó el catedrático.
Un episodio importante en el cambio de ideología en Prim fue la entrevista que sostuvo con Abraham Lincoln presidente de los Estados Unidos de América, quien abolió la esclavitud en ese país, “comprendió que el esclavismo es una causa perdida, y no volvió a hablar de ello; promovió en España la emancipación de los esclavos de las Antillas españolas”
La estancia de Prim y sus tropas en México duró cuatro meses haciendo manifiesta su diferencia de criterio con los aliados británicos y franceses. Para, España, además del pago de la deuda, esa intervención le serviría para reafirmar su prestigio perdido como antigua dueña de gran parte de la América, y tal vez lo más importante era prevenir la posible pérdida de las Antillas españolas, Cuba y Puerto Rico. Pero Prim demostró que las reclamaciones diplomáticas eran nulas desde el punto de vista del Derecho, por tanto la nación mexicana estaba en todo el derecho de no pagarlos sin poder acusarla de morosa e irresponsable. Sin embargo, siempre tuvo clara su misión en caso de desacuerdo: «si para vencer necesitarais una espada, disponed de la mía».
El 2 de enero de 1862, a bordo del barco Francisco de Asís, y acompañado por otras dos naves (la Ulloa y la San Quintín), Prim desembarca en Veracruz, teniendo conocimiento de la realidad mexicana a través de la familiaridad de su cónyuge y mira un México que no acepta imposición alguna, por lo que la salida al conflicto es diplomática a través de las Preliminares de la Soledad.
Su consideración por una nación autónoma se lee en sus palabras al llegar a tierra mexicana: “Su Orden, pues, y respeto al país en que nos hallamos; vean los que nos juzguen de invasores y de dominantes, que no venimos aquí por espíritu de conquista, ni nos ciegan ambiciones de ningún género; que sólo venimos a sellar el buen nombre de nuestra patria; como nobles caballeros a pedir reparación de ofensas inferidas; como generosos a contribuir a la paz y desarrollo de un pueblo digno de felicidad y de ventura”
En 2014 en España, se conmemora el bicentenario del nacimiento del General Prim, quien sufrió un atentado y murió en Madrid, el 30 de diciembre de 1870, sólo tres días después por las heridas derivadas de esto. Respecto a la muerte de Prim, el investigador comenta que no se sabe quien perpetró el atentado contra el hombre que creía en una democracia popular.
Prim estuvo en extrema vigilancia los últimos momentos de su vida, resguardado en el Palacio de las Comunicaciones, frente a la Plaza de Cibeles y “sus restos bien conservados, embalsamados y resguardados en un sarcófago de plomo, una nueva autopsia ha revelado que no fue el ahorcamiento la causa de su muerte, sino las heridas infectadas de un atentado” finalizó Ramón Tamames, quien siendo alcalde de Madrid, concedió los permisos para sacar los moldes de la escultura de la Cibeles para la réplica que hoy se encuentra en la ciudad de México.

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